fbpx class="post-template-default single single-post postid-419 single-format-standard wp-custom-logo wp-embed-responsive left-sidebar offcanvas-on twp-single-default">

Descontrol financiero en Hurlingham: Zabaleta no paga a proveedores y adeuda sueldos municipales

Una de las causas podría ser las 500 personas de la casta que metió en la municipalidad desde su llegada. Las finanzas del municipio están en rojo: acostumbrado a gastar más de lo que entra, al intendente no le cierran las cuentas.

El gobierno municipal, en manos del peronista Juan Zabaleta, acumula deudas y se niega a pagar a proveedores (en su mayoría, pequeños emprendedores locales). Pese a todo, encontró la manera de sumar 500 nuevos “trabajadores” al Estado municipal.


En las últimas semanas, proveedores municipales denunciaron en sus redes las deudas que el municipio sostiene, y la clara falta de interés del intendente por esta situación. Spina Sound, una empresa dedicada al sonido e iluminación de eventos, emitió un comunicado reclamando por la falta de pago de un servicio prestado en noviembre del año pasado. Tres meses después, la empresa sigue sin respuesta.


Otros denunciantes son los músicos de las bandas locales Pequeño Pez y Los Rockan, que actuaron en eventos municipales haciendo música para niños. Eso fue en septiembre y desde entonces han pasado 6 meses sin el menor indicio de intención de pago.


En un marco económico caracterizado por la inflación y la pésima administración del Estado, la falta de pago de parte del municipio a estas pequeñas empresas atenta directamente contra su supervivencia. Pero además, a estos reclamos se le suman nuevamente denuncias de empleados municipales que se encontraron con su salario recortado por un “error de liquidación”. Como había sucedido a fines de 2022.


Las empresas denunciantes afirman en sus redes: “Hay muchos proveedores, por ende MUCHAS FAMILIAS afectadas por la no respuesta del intendente JUAN ZABALETA“. Y así son las jugadas de los gobiernos populistas: generan sus propios desastres financieros, malgastan su presupuesto, y dejan de lado sus obligaciones con las personas comunes, los contribuyentes, los que sostienen a esta casta. Nos preguntamos dónde están los 500 “trabajadores” incorporados, porque en las calles no se ven, ni en el hospital, ni en las escuelas. Ni buenos ni malos: incorregibles.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Close