Es de Poliarquía, una de las consultoras que miden para el jefe de Gobierno porteño de cara a las elecciones 2023.
Obsesivo y disciplinado con los números que le cantan las encuestas, Horacio Rodríguez Larreta recibió días atrás un estudio que encendió alarmas en su búnker. Lo hizo una de las consultoras que hace años trabaja cerca del macrismo y ahora mide directamente para el jefe de Gobierno: Poliarquía. ¿Por qué los alertas? Porque en el capítulo electoral del sondeo, en dos cuadros el Frente de Todos aparece arriba y cuando se evalúa a los candidatos en escenarios PASO el líder es Javier Milei. Cómodo.
El trabajo, titulado “Reporte Electoral – Panorama general de cara al año electoral”, se desgrana en un informe de 26 páginas. Como adelantó Pablo de León en Clarín, Larreta vio en los últimos días también relevamientos de Isonomía y Aresco. La primera es otra de las firmas de cabecera del PRO -fue la que sostuvo hasta el final que Macri ganaría la elección de 2019 y generó fuertes roces con el ex presidente-. La segunda, fundada por Julio Aurelio y hoy conducida por su hijo Federico-, mide a ambos lados de la grieta.

Como contó este diario, de Aresco era la encuesta que le llevó María Eugenia Vidal a Macri para decirle que estaba en carrera: allí, la ex gobernadora aparece con 7% de intención de voto para la PASO presidencial, contra 10,3% de Larreta y 14% de Patricia Bullrich.
En cuanto a la encuesta de Poliarquía, entre las “Principales certezas”, se traza un escenario muy complicado para el oficialismo, pero con advertencias también para el resto de las fuerzas. Dice así:
– “La creciente frustración social y el pesimismo tendrán consecuencias electorales (mayor ausentismo, voto bronca, crecimiento de opciones anti-política)”.
– “El FDT desgastado tendrá un mal desempeño electoral en todos los niveles: Congreso, provincias y Nación”.
– “Congreso Nacional en equilibrio sin mayorías absolutas”.
– “Kirchnerismo debilitado, pero reteniendo un núcleo duro del 20%-25%”.
Enseguida, explica por qué el Gobierno “se encamina a una derrota”. Detalla cinco razones:
– “Gobierno fallido”.
– “Crisis económica (inflación + deterioro calidad de vida)”.
– “Peronismo debilitado (profundamente desgastado y fracturado)”.
– “Tendencia regional (en 17 de las 19 elecciones presidenciales que se celebraron desde 2018 en América Latina, los oficialismos perdieron)”.
– “Tendencia nacional (en 4 de las últimas 5 elecciones nacionales ganó la oposición)”.
(Clarín)