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100% de inflación en la Argentina abre camino a un giro liberal en las elecciones presidenciales

El economista y diputado nacional crece en las encuestas a medida que se recrudece la situación económica. El perfil sobre uno de los candidatos para las elecciones presidenciales.

Un candidato a la presidencia de Argentina, que no aparece entre las principales fuerzas políticas del país, gana terreno al aprovechar el enojo de un sector del electorado ante una inflación galopante. Admirador de Donald Trump y famoso por su teatralidad política por sobre políticas específicas, los encuestadores afirman que hay que tomarse en serio su desafío de cara a las elecciones de octubre.

Elecciones argentinas 2023

Una de las razones por las cuales crece la figura de Milei, está en que la clase política argentina, profundamente polarizada, se encuentra en crisis, con la coalición peronista gobernante y la principal oposición desorganizadas y sin identificar aún a sus respectivos candidatos presidenciales. Pero la verdadera ventaja de Milei es que ninguno de los bloques establecidos, populista o promercado, ha sido capaz de arreglar una economía que se precipita cada vez más hacia el abismo.

“Cuando se acelera la inflación, la intención de votos sube, obvio”, dijo Milei, de 52 años, en una entrevista en Buenos Aires en febrero. El mensaje de Milei de hacer estallar el sistema está calibrado para resonar en tiempos como estos, y el incesante flujo de malas noticias económicas, corre a su favor.

Con casi el 40% de la población sumida en la pobreza, Milei se presenta como el salvador de una “revolución moral”. Sus respuestas al malestar son dramáticas, e incluyen reemplazar el peso argentino por el dólar estadounidense como moneda nacional y reducir drásticamente el gasto público. El economista ha sugerido, incluso, quemar el Banco Central.

Todo forma parte de un agresivo estilo político que él mismo cristalizó cuando recibió críticas generalizadas por sus opiniones conservadoras: “Para mí, el único camino es pelear”. Es un enfoque que parece estar convenciendo a los argentinos.

Según una encuesta realizada en febrero por la consultora Management & Fit en Buenos Aires, más del 31% de los votantes tiene una imagen positiva de Milei, que supera a la del presidente Alberto Fernández o a la de cualquier otro posible candidato peronista. La valoración positiva de Milei está empatada con la de un candidato de la oposición, el alcalde de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y solo es superada por la de la exministra Patricia Bullrich.

Aunque las encuestas mostraron fallas notorias en la carrera presidencial de 2019, nadie duda de que Milei le está quitando votos a ambas coaliciones, cuyas respectivas bases hasta ahora no habían sido afectadas.

Milei “refleja el fracaso de la clase política argentina”, dijo Julio Bárbaro, exdiputado peronista. “Se expresa el enojo del votante”.

Milei es consciente de que las turbulencias económicas le sirven de trampolín a su popularidad. Argentina ha pasado más tiempo en recesión que cualquier otra nación desde la Segunda Guerra Mundial, con la única excepción de la República Democrática del Congo, según datos del Banco Mundial. Este año se avecina otra, ya que una sequía histórica destruye las cosechas, esenciales para ingresar dólares en las arcas públicas e impulsar el crecimiento.

Mónica Troncoso, de 46 años, recuerda los saqueos y la anarquía durante la hiperinflación, y afirma que Argentina está a punto de volver a esos días. Troncoso, que vive en la pobreza, tiene varios trabajos y recibe ayudas sociales, cree que se producirá una “explosión social” a menos que la situación en Argentina mejore pronto.Mónica Troncoso teme que una “explosión social” cree las condiciones para que las personas acepten a Milei.

A ella le preocupa que eso pueda crear las condiciones para un desembarco de Milei. Ella ya es testigo de su potencial electoral, dado que vive en el humilde barrio de Fátima, en Buenos Aires, donde Milei obtuvo su mejor resultado en las elecciones legislativas de 2021 que lo catapultaron al Congreso.

“Me da un poco de miedo que haya un quiebre de ese tipo y que las personas acepten a Milei como su conductor”, dijo Troncoso, quien describió su política como “muy de izquierda”, pero dijo que aún no ha decidido por quién votará este año. “Al final, reina el que genera más caos”.

Milei considera que su base de votantes es más fuerte en las provincias pobres del norte de Argentina que en el rico cinturón agrícola y la capital. Hoy está ganando terreno en zonas en las que el peronismo, la principal fuerza política en los últimos 70 años, ha dominado durante mucho tiempo.

Su estrategia electoral no es complicada: llegar a la segunda vuelta y encender la mecha. “Si nosotros entramos a la segunda vuelta, ganamos”, dijo Milei. “No importa quién sea el rival en la segunda vuelta, ganamos”.

Juan Germano, director de la encuestadora Isonomía en Buenos Aires, dijo que Milei puede ganar poder político y escaños en el Congreso, aunque no llegue a la presidencia. Y eso podría repercutir en toda Argentina.

“Un Milei con 5 puntos es algo divertido. Un Milei con 10 puntos es un problema para Cambiemos”, dijo Germano. “Un Milei con 15 puntos es un problema para todos”.

(Bloomberg)

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