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La obra pública (por Javier Milei)

Reproducimos el hilo que compartió en su cuenta el economista, explicando la necesidad de terminar con la obra pública como método de corrupción.

La obra pública se paga con impuestos por lo que desplaza trabajo de donde el mercado lo asignó a donde el político ordenó. Más impuestos son menos ingresos para los individuos, donde al daño causado por el robo, se le suma que no comprará los bienes que desea…

A su vez, si el mercado (indiviudos) quisiera la obra en cuestión no sería necesario que la haga el político, por lo que hay una doble pérdida social, una por el retorno diferencial y otra por el dinero que pasa por mayor cantidad de manos. Lo cual es la base de la corrupción.

En ese sentido, proponemos un régimen de iniciativa privada a la chilena donde el riesgo es asumido por los empresarios y la obra es pagada por los usuarios. Si el contrato es BOT, se arma un esquema financiero para facilitar el financiamiento, ya que esa obra pasará al Estado.

A su vez, el proponente, luego de lograr la declaración de interés público, se ingresa a un proceso de licitación. En el mismo puede perder (recibirá pago por estudios hechos) y en dicha licitación se limpia los efectos de la corrupción. El modelo funciona con éxito en Chile.

Por lo tanto, siendo que el mecanismo es muy claro, que se puede chequear el diseño y el éxito en el caso de Chile, la pregunta natural es por qué genera tanta resistencia. La respuesta es obvia y es que los políticos corruptos y los que viven de la obra pública pierden.

VLLC !

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